La impunidad, la corrupción, la violación de los derechos humanos y la simulación no sólo merman el Estado de Derecho, sino que son obstáculos para que el país avance en materia de equidad social, desarrollo, justicia, seguridad y progreso económico. Para revertir estas tendencias nocivas el Gobierno Federal impulsa la suma de esfuerzos institucionales para arraigar la cultura de la legalidad y fortalecer la lucha contra la delincuencia en todas sus manifestaciones, mediante acciones congruentes y efectivas que permitan recuperar la confianza de la ciudadanía en la acción de las autoridades para hacer valer el respeto a las leyes que norman nuestra convivencia social.